Que hay que buscar en los profesores de canto?

  1. Que hay que buscar en los pedagogos vocales

La primera vez que me engañes la culpa será tuya, la segunda vez será mía                                                            (Proverbio árabe)

 

Queremos dejar muy claro unos cuantos principios que cada estudiante debe tener en consideración cuando se acerque a un pedagogo.

 

Analizando la complejidad de la enseñanza del canto, cada elemento técnico tiene una importancia determinante por separado y, no obstante, todos ellos, tienen que estar armónicamente enlazados para llegar a un buen término.

 

Este conjunto de vibraciones auditivas, sensaciones sinestésicas de los movimientos musculares y percepciones palléstesicas de las vibraciones óseas van a dar origen a un conjunto indisoluble que llamamos: técnica de la emisión e impostación del sonido de la voz humana en el canto.

 

El pedagogo debe tener una experiencia escénica y profesional reconocida.

 

No debe ser solamente un teórico. Como dice Luciano Pavarotti Aprender música leyendo teoría musical, es como hacer el amor por correspondencia”.

 

El pedagogo debería poseer una vasta cultura, ya que durante su actividad puede encontrarse con alumnos que sean poseedores de un grado académico y que llamados por el canto deseen formarse en este arte; como hobby, para dilatar su cultura o, ¿quién sabe?, si impelidos por una vocación tardía, sigan la llamada de los escenarios. Por esta razón, su discurso debe estar a la altura de las circunstancias, debe ser lógico y estar profundamente fundamentado. Sin lugar a dudas debe, asimismo, dominar correctamente los diversos idiomas de las obras que se estudien.

 

Escogerá una semántica precisa y adecuada que permita explicar, concretamente, las funciones orgánicas que intervienen en la generación de la voz, evitando con ello, que el alumno pueda interpretar erróneamente cualquier aspecto de la fisiología y por consecuencia de la llamada técnica vocal. En esta pedagogía, que se la podría llamar, técnica “gestual”, la facilidad, potencia, ductilidad y calidad sonora de la voz son producidas por determinados y muy concretos movimientos musculares de los órganos imbricados en su emisión. Una voz no se puede educar, pero si el cuerpo que la emite. Ésta debe formarse y desarrollarse como un instrumento dentro del mismo cuerpo.

 

Desde el mismo principio pondrá en claro al alumno las interrelaciones que existen entre el hombre como ser físico emisor, y con la voz y la música como ente inmaterial y abstracto respectivamente.

 

Una buena capacidad de introspección y experiencia escénica le serán útiles para pormenorizar al alumno las sensaciones que va a experimentar.

 

No se puede practicar la pedagogía vocal, si no se han experimentado en si mismo los mecanismos de la técnica vocal. Estos se pueden explicar, hoy día, a través de los fenómenos fisiológicos científicamente justificados.

 

Debe desvelarle el secreto de la correcta lectura musical: el ritmo, con su acentuación diferenciada dentro de la frase melódica. Sin ritmo no hay música, hay que poder percibirlo y experimentarlo visceralmente, instintivamente.

 

El lenguaje musical, deberá ser aclarado concienzudamente.

 

Hay que considerar la música englobada en tres conceptos importantes:

 

           

            Ritmo – que pertenece al cuerpo y sus sentidos

 

            Melodía – que se desarrolla en el ámbito de la emocionalidad

 

           Tonalidad y armonía – que es la intelectualidad

 

Estos tres conceptos analizados y trabajados separadamente ya desde el mismo inicio de una formación vocal e integrándolos posteriormente en un todo, pueden ayudar a formar una personalidad musical.

 

En el canto se adiciona a estos el contenido literario, que en sí mismo desarrolla una serie de problemáticas.

 

El idioma – que puede ser propio o foráneo.

 

Una pronunciación correcta de todos los idiomas, teniendo asimismo                        conciencia de las intenciones del compositor o libretista.119

 

119 En el Retablo de Maese Pedro (1923) de Manuel de Falla (Cádiz 1876 – Alta Gracia 1946, Argentina), el personaje del “Trujamán” requiere según el compositor “voz de muchacho pregonero; de expresión ruda”. En este sentido, según mi observación, pone en boca del muchacho palabras en las que el acento musical correspondería a un hablar de un muchacho aragonés. “Historiá mercedés… representá…, lo que le dá una singular nota declamativa.   

 

Su correcta lectura: acentuación prosódica, fraseo, entonación.

 

Su comprensión: mensajes poéticos, filosóficos, humorísticos, etc.

 

 

El primer grupo, lenguaje musical, tiene fisiológicamente unas interconexiones concretas con el oído izquierdo y el hemisferio derecho del cerebro, el llamado hemisferio musical. El profesor Tomatis habla ya de un oído dominante en el cantante120. El segundo grupo tiene sus interrelaciones con el oído derecho y el hemisferio cerebral izquierdo, en el llamado centro de “Wernicke”.

 

Se da clínicamente el caso de accidentados que han sufrido traumatismos craneales con una lesión cerebral, afectando el centro de “Wernicke” que habiendo perdido el habla, pueden de todas maneras recitar un texto cantándolo, pero con imposibilidad total de hablarlo.

 

Hay una separación entre los dos hemisferios cerebrales, llamado lateralidad. Está  más diferenciado en los hombres y menos en las mujeres. Esto se debe tener en cuenta en el aspecto pedagógico ya que podemos deducir que las mujeres pueden aprender canciones (melodías y textos), mezclando estos dos hemisferios, con más facilidad que los hombres. Ya se habla de la voz “cantarina” de ciertas mujeres. La tonalidad de un hablar tranquilo se mueve, según Haynes,121 hacia arriba y hacia abajo dentro de un quinto de la escala tonal. En el canto evidentemente es mucho mayor.

 

Esta desconexión de los dos hemisferios podría originar ciertas dificultades que pueden ser observadas en el aprendizaje de melodías cantadas. Por esta razón recomendamos encarecidamente que antes de lanzarse a cantar una canción o aria, se tenga presente el estudio profundo de los dos aspectos literario y musical por separado, de la misma manera que cuando se estudia una pieza de piano se inicia su trabajo por manos separadas, para conseguir posteriormente su unión. El cerebro debe ver claro cada aspecto por separado, para poderlos integrar posteriormente en una sola unidad con más facilidad.

 

En pedagogía, en general, se cometen muchos errores. Se tiene prisa, cuando debe predominar la lentitud y la claridad de conceptos. “La lentitud tiene una cualidad penetrante. De esta lentitud se deriva una secuencia. De esta secuencia surge un orden. De éste fluye un patrón y un modelo.” 122

 

120 L’Oreille et la Voix – Dr. Alfred Tomatis, pag 70 – Editions Robert Laffont, S.A. Paris 1987

121 Para más información puede consultarse el libro de Julian Jaynes. “Der Ursprung des Bewusstseins durch den Zusammenbruch der bikameralen Psyche” Rowohlt Verlag GmBH, Reinbeck bei Hamburg (Alemania) 1988. “The Origin of Consciousness in the Breakdown of the Bicameral Mind”.  – Hougthon Mifflin Company, Boston, USA. 1976.

122 G. Narayan. Cap. Educación descernimiento y realidad, pág.205. Dentro de la mente, J.K.Krishnamurti. Edit. Sirio 2001.

En la mente de todo estudiante hay una asimilación de nociones a veces más rápidas o a veces más lentas, según sus capacidades y formación. Tiene que llegar a ver con claridad, a sentir, en si mismo, lo que se le está mostrando con ejemplos personales. Debemos compartir con él nuestras experiencias sensoriales e intelectuales. No se puede poner una nota a sus avances de la misma manera que no se puede poner una nota a una planta por su crecimiento y desarrollo. Tampoco podemos tirar de sus hojas para acelerar su estirón. Solamente una gran claridad en la exposición de cada uno de los detalles técnicos, y ejemplos personales (insistimos) adecuados, conseguirá su avance sólidamente.

No va ser una tarea fácil, ya que cada individuo, posee una idiosincrasia  diferenciada. Como dice J. B. Pristley en una de sus novelas, “somos un poco más complicados que una bicicleta”.123 Por esta razón el trabajo del pedagogo, se acerca a la labor paciente de un psicólogo, rozando a la psiquiatría, en casos donde se ha llegado a traumatizar al alumno con frases tales como: “Lo que te pasa es que tienes miedo”.  En pedagogía no debe aparecer jamás ni el temor, ni el fracaso.

 

Cada alumno debería estar provisto, a ser posible, de un aparato de grabación (mini-disco, casete, DAT, EDIROL 09, ZOOM H4 (handy recorder), etc.), en el que pueda recopilar el trabajo realizado durante sus horas. Posteriormente, en casa, escucharlas de nuevo, observando las correcciones, sus errores, etc., así tomará conciencia de la labor realizada. Si las guarda todas, podrá por sí mismo evaluar el desarrollo pedagógico realizado a través de los meses. Hay pedagogos que se oponen a tales grabaciones, ya que temen, los resultados de una toma de conciencia por parte del alumno que puede perjudicarles.124

 

123 John Boynton Pristley – Bradford, Yorkshire, 1894 – Stradford-on-Avon, 1984 – Inglaterra.  Frase de la novela “Yo nunca estuve aquí antes” (1937)

124 “Hay en la sociedad una masa de hombres que solo es capaz de conservar lo existente, tan avara, que de sus bienes nada sacrifica para mejorar el porvenir, y, para no parecer baja y avara, niega las ventajas futuras y ataca a las personas que lo intentan. Tal es el vulgo.” – Narcís Monturiol  Figueres (Girona) 1819. Constructor de los submarinos Ictineo I e Ictineo II. La seducción de la máquina – Agustín Nieto Galán – NIVOLA – Libros y Ediciones – Pág. 78 – Madrid 2001.

 

  1. La pedagogía vocal

Debería disgregarse en:

                                    

       1 – Conocimientos generales de la anatomía del cuerpo

       2 – Aprendizaje de la técnica respiratoria

 

Sin haber profundizado en estos dos primeros apartados, todo lo que se intente en avanzar en la formación vocal, estará destinado al fracaso.

 

                3- Aprendizaje de la emisión del sonido por medio                  

del flujo aéreo (venturi)

 

La práctica del ejercicio venturi, como ya hemos explicado anteriormente, permite la activación de la vibración de las cuerdas relajadamente. Al pasar la corriente de aire procedente de los pulmones (resonancia pectoral) entre ellas, consigue su acercamiento involuntario, originando su obturación alternativa. Esto produce el sonido que no es otra cosa que una serie rapidísima de repetidas oclusiones de las cuerdas vocales, como mini explosiones, que aunadas a las vibraciones pectorales, (proceder ya recomendado por Monteverdi) dan un intenso squillo que se proyecta sin ninguna dificultad a la zona de impostación (arco dentario superior). Al aunar el sonido laríngeo con las resonancias pectorales, se evita la su subida y cierre de la laringe.

 

Comentarios sobre la emisión de la voz.

Hablábamos de la emisión, aquí es donde se pone en claro que sin un estudio previo de la respiración, es casi imposible que se empiece a emitir correctamente.

 

Alguien se podría preguntar porque me interesan tanto aspectos que no tienen, en principio, nada que ver con el arte del canto, pero desgraciadamente en la sociedad todo está interrelacionado, no hay nada que se puede considerar independiente del medio en que se desarrolla. Es un craso error pretender, por ejemplo, ser un maestro en esgrima, cuando las armas que se están usando son de hojalata.

 

El estudio de la respiración es la fase preparatoria para una emisión correcta.

 

¿Cuál es la finalidad del estudio de la respiración? –Chi sa respirare, sa cantare-

 

Con esta simple frase de los maestros italianos del “siglo de oro”, definían un proceso pedagógico racional y perfecto.

 

Evidentemente una emisión correcta y con ello, interpreto asimismo, un correcto apoyo del sonido en las cavidades óseas de la máscara cuya finalidad es aligerar el sonido desarrollando lo que en términos idiomáticos alemanes es el llamado oberklang.

 

En la técnica de canto, actualmente, estas calidades de sonido solo se pueden observar en disco con cantantes de la talla de un Miguel Fleta, Aureliano Pertile, Dietrich Fischer Dieskau, una Lucia Popp, o en Jessy Norman, un Fritz Wunderlich, una Tebaldi, y muchísimos más. Para apreciar dicha calidad se debe tener una larga práctica auditiva y haberla ejercitada uno mismo durante años, para ello existen innumerables grabaciones que están a disposición de todo aquel que quiera avanzar.

 

Cuando en la literatura pedagógica se habla del pasaje de la voz, se comprende, normalmente, el dejar pasar las resonancias pectorales a unas resonancias craneales, que se pueden llamar también, voz de cabeza. Esto en principio es una explicación simplista. No es tan simple como parece cuando se oye la cantidad de cantantes que van por el mundo con una técnica insuficiente, dando más pena que gloria. Parece que a los pedagogos y a los cantantes les dé pereza estudiar en serio su profesión. Se tiene demasiada prisa en “triunfar”, en ganar dinero.

 

La columna de aire-sonido es elevada y apoyada por medio de la presión hiperbárica pulmonar hacia las cavidades craneales, y digo elevada, porque es imposible que sacando el estómago hacia fuera, como pretenden innumerables pedagogos amateurs, y desconocedores de la fisiología humana, llegue éste a adquirir esta calidad de apoyo. Esto, parece que no está al alcance de muchos observadores y si lo observan no saben darle la correcta explicación.

 

Se puede cantar de dos maneras: impostando la voz y consiguiendo el oberklang, llegando a facilidades sorprendentes en todos los registros, o cantar con una voz medio elevada, pasando la voz al registro agudo con dificultades y mucha violencia laríngea. Algunas escuelas pretenden para aligerar estas voces con nasalizaciones, estrecheces  laríngeas y aclarando el sonido con la falsa idea de así encontrar una voz de cabeza.

 

119 En el Retablo de Maese Pedro (1923) de Manuel de Falla (Cádiz 1876 – Alta Gracia 1946, Argentina), el personaje del “Trujamán” requiere según el compositor “voz de muchacho pregonero; de expresión ruda”. En este sentido, según mi observación, pone en boca del muchacho palabras en las que el acento musical correspondería a un hablar de un muchacho aragonés. “Historiá mercedés… representá…, lo que le dá una singular nota declamativa.   

120 L’Oreille et la Voix – Dr. Alfred Tomatis, pag 70 – Editions Robert Laffont, S.A. Paris 1987

121 Para más información puede consultarse el libro de Julian Jaynes. “Der Ursprung des Bewusstseins durch den Zusammenbruch der bikameralen Psyche” Rowohlt Verlag GmBH, Reinbeck bei Hamburg (Alemania) 1988. “The Origin of Consciousness in the Breakdown of the Bicameral Mind”.  – Hougthon Mifflin Company, Boston, USA. 1976.

122 G. Narayan. Cap. Educación descernimiento y realidad, pág.205. Dentro de la mente, J.K.Krishnamurti. Edit. Sirio 2001.

123 John Boynton Pristley – Bradford, Yorkshire, 1894 – Stradford-on-Avon, 1984 – Inglaterra.  Frase de la novela “Yo nunca estuve aquí antes” (1937)

124 “Hay en la sociedad una masa de hombres que solo es capaz de conservar lo existente, tan avara, que de sus bienes nada sacrifica para mejorar el porvenir, y, para no parecer baja y avara, niega las ventajas futuras y ataca a las personas que lo intentan. Tal es el vulgo.” – Narcís Monturiol  Figueres (Girona) 1819. Constructor de los submarinos Ictineo I e Ictineo II. La seducción de la máquina – Agustín Nieto Galán – NIVOLA – Libros y Ediciones – Pág. 78 – Madrid 2001.

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